jueves, 19 de abril de 2012

Cultura y Género

Cultura y Género: 

Actividades Culturales
de Ocio y Tiempo Libre

Definición:

Las actividades culturales, de ocio y tiempo libre, son aquellas que cualquier persona puede desarrollar voluntariamente para descansar, relajarse, divertirse, entretenerse, formarse, desarrollar su capacidad creadora, practicar deportes, disfrutar del arte, museos, cine, teatro; realizar excursiones; elaborar manualidades, artesanías, etc. Las actividades culturales y de ocio y tiempo libre, suponen tener y disfrutar libremente de tiempos propios.



El tiempo libre es un fenómeno característico de las sociedades modernas donde la introducción de máquinas y nuevas tecnologías, tanto en los hogares como en las empresas, ha ido disminuyendo el tiempo dedicado a las actividades de producción y reproducción. A ello se le ha añadido además, otra serie de factores como una regulación más estricta de los tiempos laborales, la configuración de núcleos de convivencia o familiares más pequeños, el mayor nivel cultural de la población, y la articulación y creación por parte de los organismos públicos de espacios y servicios ad hoc. (Link Significado)

Las actividades culturales, de ocio y tiempo libre intentan cubrir del modo más satisfactorio, para las personas que en ellas participan, el tiempo del que dispone una vez se han liberado de todas sus obligaciones profesionales, familiares y sociales, por eso la inequidad en el reparto de las horas dedicadas por mujeres y hombres al mundo laboral y familiar, incide directamente en su disponibilidad para tomar parte en estas.

De este modo, el tiempo libre para mujeres y hombres de todas las edades, niñas, niños, jóvenes o mayores, se define en relación a la interiorización, asunción y cumplimiento de dichas obligaciones que vendrán a su vez condicionadas por el rol de género imperante en la sociedad y grupo social al que pertenezcan.


Propuestas desde un enfoque de género:

Hay determinadas actividades culturales, de ocio y tiempo libre, donde la presencia de mujeres u hombres es muy desigual. Muchas mujeres participan en éstas por una vinculación directa entre su rol de género y el contenido de la actividad, enrolándose en ellas más por una motivación práctica (aprender a tapizar, cocinar, etc.) que por una motivación personal desvinculada de su rol de género (deportes, cine, etc.). Es por ello que desde los organismos e instituciones públicas, se debe fomentar la transversalización de la perspectiva de género tanto en la actitud y formación del personal docente que imparte, anima o dirige dichas actividades, como en los aspectos relativos al contenido de éstas.

Los organismos e instituciones públicas o privadas, como agentes principales de la animación sociocultural, deben fomentar objetivos, principios, y valores que impulsen políticas de promoción sociocultural desde la base de la promoción de una democracia plural que llegue a todos los sectores de la población (personas con discapacidad, mayores, inmigrantes, etc.) y a las mujeres y hombres que integran estos grupos.

Estas actividades deben ser entendidas como un instrumento para el cambio social, la comunicación y la promoción de la democratización de la cultura, promocionando unos valores sociales y éticos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población, tomando además la igualdad de oportunidades como un criterio de calidad y transversal.

Llevar a cabo actividades culturales, de ocio y tiempo libre, sin un enfoque de género, tiene un impacto negativo en el avance hacia una sociedad más justa entre mujeres y hombres, pues cubrirá las necesidades básicas de recreación o distracción de las personas, pero no estará contribuyendo a la modificación del rol de género tradicional, sino que favorecerá su perpetuación, o simplemente contribuirá a su mejor realización y desempeño.

Fomentar y organizar actividades culturales, de ocio y tiempo libre desde una perspectiva de género, significa trabajar teniendo en cuenta los siguientes aspectos básicos:
  • Diversificar la tipología de las actividades que se ofertan.
  • Observar los contenidos de las propias actividades (en relación al rol de género de mujeres y hombres).
  • Formar al personal que estará al frente de ellas en igualdad de oportunidades y género, para que no introduzca sesgos de género durante el desarrollo de la actividad.
  • Impulsar la participación de mujeres y hombres en las actividades sin que tengan que estar directamente relacionadas a su rol de género.
  • Valorar el impacto que en la perpetuación o transformación del rol de género de mujeres y hombres podrá tener el programa de actividades o una actividad concreta.